La adulación es el recurso de la incompetencia y el abrigo de la inseguridad.

De un dolor en un brazo se quejaba
en Palacio una noche el Soberano,
y el médico que vió que se trataba
de una simple neuralgia del mediano,
le hizo tomar una poción calmante
y se quedó el monarca tan campante.
-¿Qué ha tenido el señor? - con gran misterio
le preguntó al Doctor el Intendente.
-Pues hombre, nada serio.
Ya está perfectamente.
Una simple neuralgia por el frío,
en el nervio mediano.
-¡Señor mío!
¿Mediano le llamáis?
-No os asombre.
Así le llamo porque así es su nombre.
-Sea su nombre o no, yo no me meto;
pero esa es una falta de respeto.
Tratándose de un rey, por cortesía,
no debéis emplear este vocablo.
-¿No lo debo emplear? ¡Qué tontería!
Respeto al rey, pero también ¡qué diablo!
se debe respetar la Anatomía.
Y se marchó el Doctor de la Intendencia
riendo tan estúpida ocurrencia.
Cuando al día siguiente
fue a saludar al Rey el Intendente
le dijo: -Ya he sabido
lo que anoche, Señor, habéis sufrido;
pero gracias al Dios Omnipotente
vuestra hermosa salud no ha padecido.
-Hoy, por fortuna, estoy perfectamente,
pero, hijo, anoche al retirarme al lecho
me acometió un dolor desesperante
en el brazo derecho.
Vino el Doctor, me recetó al instante,
y de su ciencia estoy muy satisfecho;
pues gracias a aquel mágico clamante,
lo mismo que un lirón
dormí toda la noche de un tirón.
No sé cuál ha sido
la causa del dolor.
-Yo la he sabido,
asegura el Doctor, hombre eminente,
que, sin duda ninguna, el frío insano
produjo una neuralgia de repente,
en un nervio que llega hasta la mano,
que en todos los mortales es mediano
y en Vuestra majestad es excelente.
VITAL AZA


Doña Primavera
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Gabriela Mistral
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Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.
Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!
Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...
No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.
Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...
Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:
Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.
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